Este año 2014, del que desgraciadamente queda muy poco para que llegue su fin, ha sido uno de los mejores y más importantes de mi vida, pues en este año he podido vivir innumerables experiencias que me han hecho crecer y puede que incluso madurar una pizca , respecto a como era antes. En este año, he conocido gente maravillosa y también me he topado con otras no tan agradables, todos ellos han marcado un antes y un después en mi corta pero intensa vida, y me alegro de haberles conocido, unos por hacer de mi vida algo mucho mejor, y otros por enseñarme que hay gente que solo está a tu lado en el momento de hacerte caer.
Además, ha sido mi último año de bachiller, aunque por cosas que ocurren vuelvo a repetir este último año, y cuando me pongo a pensar no puedo evitar que vengan a mi lágrimas de orgullo, de estar orgullosa de mis compañeros que lo han logrado y han dado un nuevo paso en sus vidas, y lágrimas de nostalgia al entrar cada día de este nuevo curso a clase, y no ver sus caras, no ver nuestras charlas multitudinarias en las escaleras que tanto les echan de menos, al igual que lo hago yo en numerosas ocasiones. Con muchos de ellos, tengo la suerte de seguir en contacto y poder verles cuanto menos, todos los meses, pero con otros, se terminó la relación, lo que me hace suponer que puede que no tuviéramos tan buena relación como pensábamos, pero es que esas situaciones se suelen dar, son cosas que pasan, en la vida hay que crecer, y crecer muchas veces significa hacer parón y ver quien de verdad son tus amigos y quien son solo meros acompañantes en una etapa de tu vida, que poco a poco, ha llegado a su fin, y con ella la relación.
También durante este año, he visto como me hacía más fuerte mentalmente, pues gracias a todos los que quisieron hacerme caer y verme hundida, sin lograrlo, he conseguido ser más fuerte que todo eso, y conseguir superarlo.
Cuando echo la vista atrás y veo el sin fin de situaciones que he vivido, las oportunidades que he perdido y que he aprovechado, las veces que he ganado y también las que he perdido, las personas que he conocido, me alegro mucho de todo lo que he hecho y no me arrepiento de lo más mínimo, errores incluidos porque sin ellos, nunca aprendería y siempre estaría errando... Este año llega a su fin, pero aún queda un largo trimestre por delante hasta que llegue a su fin por completo, y no quiero ni pensar la de cosas que me puede deparar aún.